Fobia a las palabras largas

Fobia a las palabras largas

Como ocurre con la mayoría de las fobias y miedos irracionales, en la fobia a las palabras largas, no existe un origen concreto, ni uno definido, la aparición de estos temores normalmente es desconocida.

Habitualmente es el conjunto de varios factores que lo termina derivando en el desarrollo del trastorno, en el caso particular de la fobia a las palabras largas, es muy probable que la infancia, en las denominadas experiencias tempranas, se haya vivido alguna circunstancia que la haya desencadenado.

Por ejemplo, que la persona no haya sabido pronunciar una palabra larga en un discurso, o algún evento importante y que esto haya provocado la burla de las personas, afectando así emocionalmente al infante.

También pudo ocurrir que ante la imposibilidad de pronunciar una palabra alguno de los presentes se haya burlado, pero que el sujeto/infante encontró el momento como una forma de hacer el ridículo, traumándolo de todas formas.

El miedo a las palabras largas, también se conoce científicamente se conoce como “Hipopotomonstrosesquipedaliofobia”

Síntomas de la fobia a las palabras largas

Cada persona difiere en la manera que vive la fobia, y por lo tanto pueden aparecer unos síntomas u otros.

Pero existen una serie de características que suelen aparecer y que pueden servir para identificar si estamos pasando por este tipo de fobia o podrían estar padeciéndola algún ser cercano.

Los síntomas se dividen en dos, físicos y emocionales.

Síntomas físicos:

Es común que la persona que sufre la fobia experimente palpitaciones, sudoración, temblores, agitación, nauseas, dolor abdominal e incluso pinchazos en el pecho o dificultad para respirar.

Estos síntomas aparecen ante contextos en las que se debe utilizar palabras largas, poco comunes o técnicas.

Hasta pueden darse ante el solo hecho de imaginarlas al momento.

Síntomas emocionales:

Con frecuencia la persona se imagina en esa situación fracasando y provocando la burla de los demás.

Aparece un miedo irracional a quedar en ridículo, a parecer inferior a los demás en el momento.

Igualmente, en ocasiones este miedo va acompañado del temor a sufrir un ataque de pánico o incluso desmayarse por la tensión acumulada, lo que incremente su miedo a hacer el ridículo y aparece la sensación de pérdida de control.

Tratamiento de la fobia a las palabras largas

Como ocurre con el resto de las fobias, el miedo a las palabras largas tiene tratamiento y solución, la recuperación de la persona suele pasar por la asistencia a terapia o la consulta de un profesional.

Los aspectos que se tratan o los que se trabajan a la hora de darle tratamiento a esta fobia, van desde los síntomas que causan el malestar, los síntomas emocionales, la falta de confianza en uno mismo, hasta las causas por las que se padece la fobia en sí.

Igualmente la terapia trata los problemas relativos como la baja autoestima, la inseguridad, la falta de confianza en uno mismo, o el déficit de habilidades sociales.

Además es necesario tratar las conductas de evitación y huida de las situaciones que provocan el miedo y malestar.

Este tipo de comportamientos son los encargados de reforzar y aumentar el miedo a dichas situaciones.

Una vez que la persona ha sido previamente preparada por el terapeuta, comienza a exponerse su miedo.

Es decir, tendrá que enfrentarse a diferentes pruebas, en variadas situaciones.

En cada una de ellas tendrá que hacer contacto gradual con su fobia, se hace de esta manera para estar al límite de los síntomas, y para que el sujeto a su vez logre controlar la fobia de manera lenta y segura.

Vídeo: Fobia a las palabras largas

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